top of page

Miradas al pasado

  • 6 feb 2017
  • 4 Min. de lectura

Esta nueva entrada se la dedicamos a uno de los edificios más emblemáticos de Barcelona. Un edificio plurifamiliar situado en la zona centro de Barcelona y en una de las calles más concurridas de la ciudad. Estamos hablando de la Casa Milà o también conocida como “La Pedrera” situada en Passeig de Gracia núm.92 (Barcelona

La Pedrera es un edificio modernista construido entre los años 1906-1910 de la mano del famoso arquitecto de la Ciudad Condal, Antoni Gaudí. El edificio fue encargado por el matrimonio Pere Milà i Camps y Roser Segimon i Artells. El edificio pertenece a su etapa naturalista donde el arquitecto barcelonés se inspira en formas orgánicas de la naturaleza.

Todo el edificio muestra un gran simbolismo a las dos pasiones del arquitecto: la naturaleza y la fe en Dios. Como por ejemplo: en la cornisa superior de la fachada encontramos capullos de rosas o las inscripciones del Ave Maria (Gratia, Plena, Dominus y Tecum).

En la construcción del edificio Gaudí se encontró con varios problemas administrativos con el Ayuntamiento de Barcelona por no cumplir las alturas reglamentarias y excedía el volumen construido. Todos estos conflictos fueron resueltos de manera positiva a favor de Gaudí. En este momento Gaudí fue cuando creó la famosa baldosa hexagonal que encontramos en la acera de Paseo de Gracia, donde inicialmente sólo se encontraba en las estancias principales de la finca.


El edificio consta con 1835 metros cuadrados divididos en 6 plantas y con 2 patios interiores, uno circular y otro oval. La estructura del inmueble se basa en sistema de jácenas y vigas de hierro dispuestas en forma de bóveda catalana unida por roblones y tornillos. La fachada se encuentra cubierta de piedra formando arcos de forma ondulada, semejando las olas del mar en toda su longitud, con un sistema de estructura auto sustentante e independiente del edificio conectado a través de vigas en todo el perímetro. Además en todos los balcones encontramos acabados en hierro forjado simulando plantas trepadoras.

Para la estructura de los patios interiores se diseña una estructura interior con un gran pilar de hierro con diversas vigas que sostienen las paredes del patio. La creación de los patios facilita la entrada de luz natural a aquellas habitaciones internas además, crean espacios fascinantes con balcones forjados en hierro.

La distribución interior de las estancias se hace mediante paredes interiores sin función estructural i varía según la planta en la que nos encontremos. Toda la distribución se hace con un objetivo claro: FUNCIONALIDAD, con una comunicación fluida entre las diversas estancias. Esto facilita la adaptación de la estancia al inquilino a sus necesidades ya que los espacios son intercambiables y adaptables.


Se cuidaron todos los detalles de todos los pisos, como son las molduras de las puertas y de las ventanas con detalles orgánicos. Además se instalaron todos los adelantos de la época como: luz, agua caliente y calefacción. El primer piso, donde se alojaba el matrimonio Milà, es donde se encuentra una decoración más lujosa y detallada, con mobiliario y detalles diseñados por Josep Maria Jujol. Destacamos la decoración de las paredes en tonalidades ocres y amarillos y los murales que presentan un intenso cromatismo.

La Planta Baja presenta dos accesos con vestíbulos que comunican exterior e interior. Para el acceso a las viviendas, se prioriza los ascensores señal de lujo y modernidad reservando las escaleras como acceso auxiliar y para servicios comunes. Todas las puertas de la entrada principal están realizadas en hierro forjado y vidrio. Estas puertas, simulando las alas de mariposa o tejidos celulares, tenía una doble función: puerta principal y verja de seguridad. Los techos de la Planta Baja semejan a cavernas con esas formas ondulantes.

Como elemento destacable en las zonas comunes son las pinturas murales de Aleix Clapes, con inspiración mitológica.

En la última planta de la edificación encontramos el desván, con estructura independiente del resto del edificio y actuaba como regulador térmico. Está inspirado en la típica buhardilla de la masía catalana pero con arcos parabólicos, consiguiendo un espacio diáfano con 270 arcos que nos recuerda al esqueleto de algún animal o la estructura de un barco al revés.


Coronando el desván encontramos la azotea, acabada con baldosas blancas semejando una montaña nevada, con salidas de ventilación y chimeneas creando un jardín de esculturas al aire libre. La terraza está compuesta por diferentes volúmenes y niveles, resolviendo los desfases con pequeños tramos de escaleras con formas sinuosas, creando un espacio singular y original.

Las salidas de escaleras se convierten en cuerpos cilíndricos con revestimiento en trencadis, original diseño de Gaudí, rematadas con la típica cruz gaudiniana de 4 brazos pero en todas diferentes.

Las salidas de ventilaciones son de ladrillo revocado, con diseño hexagonal semejante a una copa cubierta perforada por dos agujeros de forma ovalada.

Las chimeneas son uno de los elementos más famosos y singulares de la azotea, presentan un cuerpo que gira sobre sí mismo con forma helicoidal con una pequeña cúpula que parece el casco de un guerrero. Encontramos otras que parecen árboles, elaboradas con botellas de cava catalán.

Como anécdota podemos explicar que en una de estas chimeneas encontramos un corazón dibujado que apunta hacia Reus ciudad natal del arquitecto y otra hallamos un corazón y una lágrima señalando la Sagrada Familia, aquella obra que el arquitecto no verá finalizada.


Podemos concluir que es un edificio lleno de simbolismo y cargado de modernidad hasta en la actualidad, lleno de arte y pasión por aquello que amaba Gaudí: LA ARQUITECTURA


 
 
 

Comentarios


Entradas destacadas
Entradas recientes
Archivo
Buscar por tags
Síguenos
  • Facebook Basic Square
  • Twitter Basic Square
  • Google+ Basic Square

© 2017 Todos los derechos reservados. 

bottom of page